Los embutidos y carnes curadas más saludables: de más a menos
¿Te gustaría seguir una dieta 100% libre de remordimientos? En Enrique Tomás te explicamos cuáles son los embutidos y carnes curadas más saludables para mantener una dieta equilibrada: cómo afectan al colesterol, sus calorías y su contenido proteico.
¿Embutido o carne curada?
Se tiende a confundir el embutido con la carne curada, pero no son lo mismo ni en forma ni en proceso de elaboración.
Embutido
Preparación en tripa natural o sintética rellena de carne picada de cerdo, tocino, sangre u otros ingredientes y condimentos. Puede presentarse crudo, cocido, curado o ahumado. Ejemplos: chorizo, salchichón, longaniza.
Carne curada
Pieza entera del animal curada tal cual, a partir de sal y tiempo, sin aditivos. El jamón ibérico y el jamón serrano quedan totalmente descartados como embutidos por esta razón.

Los más saludables, ordenados de más a menos
Carnes curadas
Carne curada
Producto de mucho sabor y gran calidad. Contiene un 50% más de proteínas que las carnes frescas y es rico en vitamina B, zinc, calcio, magnesio, hierro, selenio, cobre y fósforo. Su grasa infiltrada es saludable y no engorda en cantidad moderada.
Además, su alto contenido de ácido oleico ayuda a reducir el colesterol malo y puede beneficiar al sistema inmunológico.

Carne curada
Obtenido de las patas traseras del cerdo de raza blanca. Producto bajo en grasas y rico en nutrientes: calcio, vitaminas B y D, hierro, magnesio, zinc, potasio y fósforo. Su consumo es recomendable para prevenir la osteoporosis.
En Enrique Tomás lo llamamos Gran Reserva y cuidamos hasta el mínimo detalle para garantizar la máxima calidad.
Ensalada de lentejas con jamón serrano
Rollito de berenjena con jamón serrano
Embutidos
Embutido
Elaborado con la carne más magra del cerdo, sin mezclar con otras partes del animal. Se condimenta con ajo, orégano y pimentón y se embucha en tripa natural. Rico en proteínas, sodio, potasio, fósforo, hierro, magnesio, zinc, calcio y vitaminas K, E, B1, B12 y B3.
Nota: no recomendable para personas con tensión alta por su contenido en sodio.


Embutido
Jamón cocido (Jamón de York)
Rico en proteínas, hierro, potasio, magnesio, fósforo, zinc y vitaminas K, B3, B4 y B1. Sin embargo, tiene un alto contenido de sodio, por lo que no es recomendable para personas con hipertensión, ni apto para diabéticos por su contenido en azúcares.
Embutido
Pechuga de pavo
Poca grasa, alto contenido en proteínas, 75% de agua y rico en vitaminas del grupo B. Ideal para bocadillos, ensaladas o como aperitivo.
Atención: no todo el fiambre de pavo es apto para dietas de adelgazamiento o sin gluten. Su composición puede incluir sal, leche, harina y almidones. Lee siempre la etiqueta.
Embutido
Pechuga de pollo
Valor nutricional muy similar al de la pechuga de pavo, también bajo en grasas. Al comprarlo envasado, elige los productos con mayor contenido de carne y evita los que contengan azúcar, harinas o almidón. Los embutidos más baratos no siempre son los más saludables.
¿Hay embutidos menos recomendables?
Aunque los embutidos en general aportan una gran cantidad de nutrientes, algunos son más recomendables que otros por su contenido de grasas saturadas, colesterol y sal. Productos como el chorizo, la mortadela, el salami o el tocino tienen mala fama, pero si se trata de embutidos ibéricos, serán siempre mucho más saludables.
Recuerda consumirlos sin abusar y fijarte bien en la procedencia. En Enrique Tomás encontrarás los embutidos de mayor calidad, porque desarrollamos nuestros productos pensando en la salud de las personas. ¡Anímate a preparar una buena tabla de embutidos!
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