Sobre nosotros
Todo empezó en un barrio, en un mercado y con una pasión.
En 1982, en el barrio de Badalona, empezó una historia que todavía seguimos escribiendo.
Abrimos nuestra primera tienda en el Mercado de la Salut, una pequeña tienda que sería el punto de partida de lo que hoy es Enrique Tomás.
Desde el principio tuvimos una idea clara: hacer que el jamón fuera conocido, disfrutado y compartido en todo el mundo.
Y para conseguirlo, entendimos algo muy pronto: no bastaba con vender jamón. Había que encontrar nuevas formas de acercarlo a las
personas.

Hacerlo diferente para llevarlo más lejos
Desde nuestros comienzos, la innovación ha formado parte de nuestra manera de entender el negocio.
En una época en la que la radio era uno de los grandes medios de comunicación, Enrique Tomás fue pionero en utilizar TeleTaxi para hablar de jamón y acercarlo a miles de personas.
Una forma diferente de hacer las cosas que nos ayudó a hacernos un nombre y que marcó una manera de entender nuestra historia: buscar siempre nuevos caminos para que el jamón llegue más lejos.
Esta manera de hacer las cosas sigue formando parte de nosotros: atrevernos a innovar, crecer y buscar nuevas formas de dar a conocer el jamón.

El mejor bocadillo de jamón del mundo
Si algo ha marcado nuestra historia es haber llevado el bocadillo de jamón a nuestras tiendas y haberlo elevado al lugar que siempre tuvo en los hogares.
Porque el bocata de jamón no es una receta. Es una herencia cultural.
Está en la memoria de millones de personas: en las meriendas, los paseos, las excursiones, los viajes, los amigos, los descansos, los veranos y los inviernos.
Forma parte de nuestra vida.
Por eso, para nosotros es un honor preparar cada bocata de jamón poniendo el principal ingrediente: el amor, que no es otra cosa que cuidado y atención en cada paso.
Seleccionar el jamón. Cortarlo. Elegir el pan. Prepararlo en el momento.
Porque cada detalle cuenta cuando el ingrediente principal es un producto como el nuestro.
Así, el bocadillo de jamón se convirtió en mucho más que una opción para comer: se convirtió en una de nuestras señas de identidad.

Llevar el jamón hasta donde está el mundo
Nuestra forma de entender el jamón siempre nos ha llevado a buscar nuevos caminos.
Y si queríamos que el jamón llegara a todo el mundo, teníamos que llevarlo también a los lugares por los que el mundo pasa.
Fuimos pioneros en llevar el jamón a los aeropuertos, acercando nuestra manera de entender el producto a viajeros de diferentes países y convirtiendo el viaje en otra oportunidad para disfrutar de él.
Desde entonces, seguimos creciendo y buscando nuevos lugares donde el jamón pueda formar parte de la vida de las personas.
Porque nuestro objetivo nunca ha sido simplemente abrir más tiendas.
Es llevar el jamón cada vez más lejos.

La diferencia está en cómo elegimos cada pieza
No se trata solo de vender jamón. Se trata de ofrecer un producto de calidad a nuestros clientes, de cuidarlo con amor y de poner detrás un trabajo exhaustivo que nos representa como marca.
Para nosotros, elegir un jamón no consiste simplemente en escoger una pieza. Se trata de conocer su origen, trabajar junto a nuestros proveedores y entender qué hace especial a cada una.
Por eso, nuestro equipo de expertos recorre los principales secaderos del país y selecciona, una a una, las piezas que cumplen nuestros criterios de calidad.
Porque para nosotros, la calidad empieza seleccionando.
Del barrio al mundo. Sin perder de vista de dónde venimos.
Lo que empezó en un pequeño mercado de Badalona hoy está presente en diferentes lugares del mundo.
Pero hay algo que no ha cambiado: la pasión por el jamón y las ganas de seguir acercándolo a más personas.
Seguimos trabajando con la misma pasión, amor y cuidado con los que empezó todo, pero siempre con el foco puesto en acercar el jamón a todo el mundo y en buscar nuevas formas de hacerlo.
Desde una tienda de barrio hasta un aeropuerto. Desde una pieza entera hasta un bocadillo.
Porque nuestro objetivo sigue siendo el mismo que aquel día de 1982: hacer que el jamón ibérico sea conocido y disfrutado en todo el mundo.
Porque para nosotros, el jamón es mucho más que un producto.
Es cultura. Es experiencia. Es compartir.
Y, sobre todo, es una historia que todavía estamos escribiendo.



