Enrique Tomás afronta la vuelta al cole reivindicando el valor de lo cotidiano

Enrique Tomás afronta la vuelta al cole reivindicando el valor de lo cotidiano

La marca líder de jamón ibérico refuerza su apuesta por acercar el producto al día a día y convertirlo en protagonista de momentos cotidianos, más allá de las grandes ocasiones.

Septiembre marca el regreso a la rutina, la vuelta al cole y el fin de las vacaciones. Con ello también vuelven las comidas en familia, las pausas entre obligaciones y los encuentros alrededor de una mesa. En este contexto, Enrique Tomás reivindica una idea sencilla: disfrutar de un buen jamón ibérico puede formar parte de cualquier momento y no solo de las grandes ocasiones.

Una apuesta por la especialización y la cercanía

La especialización y la cercanía son las claves de Enrique Tomás. La compañía trabaja para acercar el mundo del jamón al consumidor, ofreciendo diferentes categorías y posibilidades adaptadas a distintos gustos y ocasiones, y poniendo a su disposición el conocimiento necesario para elegir y disfrutar del producto.

“El jamón no debería reservarse para las grandes ocasiones. Forma parte de nuestra cultura y queremos que cada vez más personas puedan disfrutarlo en su día a día, estén en casa, en la calle o a punto de coger un avión.” — señalan desde Enrique Tomás.

Esta apuesta por la especialización y la cercanía se refleja en su red de establecimientos. Actualmente, la marca líder de jamón ibérico cuenta con más de 100 establecimientos en España y presencia internacional en más de 10 países, combinando tiendas a pie de calle, integradas en el día a día de las ciudades, con establecimientos en aeropuertos y estaciones de tren, donde el jamón acompaña al consumidor antes de emprender un viaje.

Una presencia que responde a una misma visión: estar cerca del consumidor allí donde esté, ofreciendo la experiencia, la tradición y el conocimiento de la marca tanto en su rutina como en aquellos momentos que salen de ella.

Una experiencia que acompaña al viajero

La presencia de Enrique Tomás se extiende por diferentes puntos de España y combina establecimientos a pie de calle con formatos adaptados a aeropuertos, estaciones, centros comerciales y espacios de ocio. Una red que permite que el jamón ibérico esté presente en diferentes momentos del día y en contextos muy distintos.

Cataluña

Cataluña concentra una parte importante de la red de Enrique Tomás, tanto en espacios de tránsito como en diferentes puntos de Barcelona y su área metropolitana.

En el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat cuenta con seis puntos (foodtruck, La Barra y dos Foodies en T1, más dos en T2), además de dos locales en el Aeropuerto de Girona.

Su red abarca Badalona, Galeries Maldà, Arenas de Barcelona, Viladecans, Gavà, Castelldefels, Santa Coloma de Gramenet, Glòries, L’Hospitalet de Llobregat, Cornellà de Llobregat, Plaça Sant Jaume, Rambla del Poblenou, Vilanova i la Geltrú, Santa Anna, Carrer de la Marina, Fabra i Puig, Paral·lel, Carrer de la Diputació y Avinguda Diagonal, sumando quioscos en Tibidabo y La Maquinista.

Comunidad de Madrid

En la Comunidad de Madrid, Enrique Tomás está presente tanto en el principal aeropuerto de la capital como en la red ferroviaria.

En el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas cuenta con siete puntos: tres espacios Foodies en T4, una foodtruck en la zona de fumadores, La Barra en zona aire y un establecimiento en T2.

A ello se suman tres establecimientos en la estación de Atocha, reforzando la presencia de la marca en uno de los principales puntos de conexión de la capital.

Andalucía

Andalucía es otro de los territorios clave con una amplia presencia de la marca.

En Sevilla destaca el Food Market creado e impulsado por Enrique Tomás, que reúne propuestas como La Barra, Express&Co, Masakali, Hamburdehesa, Beer&Co/Victoria y Foodies.

En el Aeropuerto de Jerez cuenta con dos establecimientos. En Málaga dispone de tres puntos (incluyendo Foodies y un próximo local Kiki), y se completa con un establecimiento en Granada.

Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana, Enrique Tomás está presente en el aeropuerto de Valencia con dos foodtrucks (zonas de tierra y aire), una Foodies en T1, otro establecimiento de la marca y dos espacios Foodies adicionales. Su presencia se completa con un espacio La Barra en Alicante.

Galicia, Castilla y León, y Castilla-La Mancha

Galicia: Presencia en el Aeropuerto de Vigo con diferentes establecimientos y formatos distribuidos entre las zonas de cantina, aire y tierra.

Castilla y León y Castilla-La Mancha: Extensión en la red ferroviaria con un establecimiento Enrique Tomás en Segovia y otro local en Cuenca.

Islas Baleares y Canarias

Islas Baleares: Varios espacios en el aeropuerto de Mallorca (Foodies zona aire, quiosco puerta B, Enrique Tomás en tierra, La Barra en salidas, más dos aperturas Foodies) y en Mallorca Fashion Outlet (Inca). Cuenta también con Foodies y La Barra en Ibiza, y La Barra en Menorca.

Canarias: Establecimientos Foodies y La Barra en destinos turísticos de Fuerteventura, Tenerife, Tenerife Sur, Las Palmas y Lanzarote.

Una expansión que mira al mundo

La expansión de Enrique Tomás no termina en España. La compañía continúa desarrollando su presencia internacional y acercando la cultura del jamón ibérico a nuevos públicos a través de diferentes formatos y mercados.

Argentina

Dos establecimientos en Buenos Aires, ubicados en Avenida Callao y Avenida Federico Lacroze.

Chile

Dos espacios La Barra situados en Providencia y Las Condes.

Perú

Establecimientos en diferentes puntos de Lima, entre ellos Jockey Plaza, Estancia La Molina, Hotel Country Club Lima y Larcomar.

Puerto Rico y República Dominicana

Presencia con establecimientos situados en sus respectivos aeropuertos internacionales.

China

Mercado estratégico para su expansión internacional que cuenta actualmente con cinco establecimientos en el Aeropuerto de Shenzhen: tres espacios La Barra, un establecimiento Enrique Tomás y un Foodies.

Esta expansión internacional responde a una estrategia que busca llevar el jamón ibérico a nuevos públicos y territorios, manteniendo al mismo tiempo la esencia de una marca que entiende la gastronomía desde la experiencia, la tradición y la cercanía.

Volver a lo que funciona

La vuelta al cole es también una oportunidad para recuperar esos pequeños placeres que forman parte de la rutina. Para la marca, el jamón no tiene por qué reservarse para las grandes celebraciones: también tiene un lugar en una comida compartida, en una pausa, en una compra de camino a casa o antes de coger un avión.

Con esta filosofía, Enrique Tomás comienza el nuevo curso reafirmando su apuesta por hacer del jamón ibérico un producto cercano, accesible y presente en cada vez más momentos.